June 23, 2009

PASOS


El olor de la noche santiaguina tiene una particularidad, huele como a humedad, árboles y contaminación. La temperatura también nos trae lo suyo con su calido y frío día, en que nos predispone a enfrentarnos a un resfrío no menor. Las calles ocupadas por tantas vidas, y tanta diversidad de situaciones y personas. Recordé que cuando tenía 20 años aproximadamente me gustaba mucho caminar por el centro de Santiago, era un lugar muy recurrente para mí. En esos años estudiaba publicidad y tenia yo la intención de entrar de alguna forma en la vida de los que miraba, imaginaba como sería su casa, su familia, su mantel de la cocina, su trabajo y hasta podía imaginar sus emociones ya que considero que las personas tenemos un mapa de nuestra de vida en el rostro y en la mirada.

Solía caminar por el parque forestal en invierno, bueno a partir del otoño. Las hojas nunca dejan de ser un recurso recurrente cuando escribo algo, y es solo por que, me inspiraron por tantos años, me dieron calma, compañía, melancolía y muchos sueños.

Cuando era niña solía creer en el amor, era una niña mas bien tímida en ese sentido y el tema de los pololos no me era fácil, especialmente viniendo de una familia en la cual no era un tema conversable, no! era todo lo que se podría decir al respecto y todo lo demás era sucio.

Cuando caminaba por esos lugares, solía mirar las casas y departamentos que tenían luz bajita en el living, desde el frío de la calle y aun bien abrigada con mi parca negra y grande que mi padre me regaló, se sentía ese calor de hogar que produce tener ganas de sentarse a tomar un rico te con pan con palta y a una buena conversación familiar. Soñaba con sentarme en esa mesa, junto a mi esposo, tomarnos de la mano, y disfrutar de la tibieza del calor de nuestro cariño y del hogar. Soñaba también con amar profundamente y que me amen libre y apasionadamente. Cuando regresaba a mi casa, solo sentía ganas de ir a mi pieza… escuchar música, leer, ver televisión o estudiar. Cualquier cosa, pero quería mantener esa paz que me generaban mis pensamientos, paz que por cierto no encontraba en mi casa, o para ser más justa… mas bien paz de la que algunas pocas veces se podía disfrutar. Mi mundo interior idealizado, como burbuja vivía en silencio. Siempre busqué esa pertenencia, ese calor, esa luz tenue, esa calma, ese olor a pan tostado…

Recuerdo que mientras caminaba y solucionaba los problemas de la vida… solía imaginar como supuestamente sería mi vida amorosa. Creo que las niñas tenemos un tremendo problema, nos meten a las princesas hasta por los codos, y como lo he dicho antes “Las princesas dormidas” se las dejo a Disney. Yo pensaba que el amor real llega solo una vez en la vida, pensaba que cuando eso ocurría, era inevitablemente para siempre, pensaba que eso se graficaría como dos almas en soledad y digo en soledad porque al ser mi alma gemela seguramente estaríamos mas o menos en lo mismo, mas bien pensándoos, extrañándonos y viviendo la vida casi en ignorancia… el uno sin el otro, no entendiendo muy bien la soledad y la melancolía del alma. Muchas veces caminé y me detuve en un lugar que era mi favorito en esa época, el puente curvo sobre el Mapocho. Montaña y horizonte, colores, atardecer, frío, río, movimiento, árboles caducando sus hojas, como mi corazón era muy inocente, y mi espíritu tan grande como ahora, pero mas libre, me permitía enviarle besos con el viento y rogaba al padre en el cielo que lo cuidara y mantuviera en buen camino para nuestros hijos. Mi relato no habla de obsesión, habla solamente de sentimientos que despertaron en mi y que libremente dejé fluir en algún momento creado para soñar en mi vida, permitiendo a mi hilo conductor… es decir el amor… sentir.


17 años mas tarde, me re-encuentro con el lugar. Camino como levitando por sobre las hojas caducas y mojadas del parque forestal y comienzo a recordar. Converso conmigo, y me observo… Es muy dolorosa la inocencia en los ojos de una joven, mirada desde una adulta dañada. No tengo claro si la adulta a la joven debe explicarle sobre cómo vivir, y de cómo protegerse, de lo que vendrá, de ser mas fuerte y mas sólida, de aferrarse a si misma… porque en la realidad no abran príncipes azules, ni primer beso de amor, ni siquiera un amor que dure mucho, que en la realidad, tendría que pasar duras pruebas, salvajes en muchos casos, desgarradoras en otras. O si la Joven debiera dejar explayar la voz de dios desde su alma, y enseñar sobre la importancia de sentir, de creer, la esperanza, amar y perdonar, arrepentirse y volver a comenzar, sobre el valor de las pruebas y el crecimiento, sobre retornar a la esencia, sobre ser como niños pequeños, sobre buscar la luz interior.

A veces imagino que vuelvo a ser ella, pero con el desarrollo interior de hoy, pero la verdad no tengo claro que es mejor. Nadie me dijo que talvez ese amor profundo, no sería reciproco. Nadie mencionó que podría no amarme o desear a otra, nadie me dejó saber sobre el dolor que genera la traición y el abandono, nadie me explico sobre el diabólico vacío tentador que genera el llanto profundo del desamor, o asumir que no éramos indestructibles, y que de hecho podríamos ser inseparables, que aun después de mi podría dormir con otras, que podría no tolerar parte de mi personalidad. Cómo podría saberlo????

Esto no es un cuento de hadas, yo no soy una princesa que cuida su castidad para el bien amado, ni él es un príncipe, no existen los castillos, ni los caballos, si no eres de la realeza propiamente tal. Y un gran detalle… no tenia porque amarme, no tenia porque desearme, ni desear mantenerme a su lado. Bajo esa perspectiva seguramente desde su punto de vista al cometer cualquier acto de traición, infidelidad, golpes, desprecio o abandono no tendrían ese nombre… sino mas bien podrían llamarse todos ellos simplemente “espacio”, porque no estas viviendo el mismo cuento, no hay amor, por tanto no hay emoción, no era nada de eterno, ni de profundo como con los príncipes azules… era simplemente lo que era, no me atrevo a decir “NADA” porque si eso no fue nada, que quedaría para los que realmente no son nada, pero quien sabe lo que es?.

Busco en mi interior la luz, la energía que nos da poder desde lo alto para ser quienes somos, busco en mi interior a la niña que llevo dentro, deambulo por la inmensidad de mi cuerpo en su oscuridad… desesperadamente busco la energía, el alma, mi yo… mi dios… y siento que a pesar de que hay muchas cosas que no entiendo, que no se vivir, que no puedo manejar, que me duelen y otras de las que debo aprender y luego de la noche oscura del alma… solo se que me tengo a mi, y he sido bendecida con mis hijas. Y aun después de 10 kilos menos, 25 canas más en la frente, 3 arrugas, mi estómago y garganta muy mal, y tratando de regresar desde la NADA. Me doy cuenta de que si hay algo grande en común entre yo y mi yo, y es tener certeza de que en el breve espacio entre la vida y la muerte siempre me he suspendido allegada firmemente a mi… “Hilo Conductor”… a pesar de todo, YO HE AMADO.

1 de Junio de 2009

…para poder mantener esa luz tenue encendida en medio de mi hogar.

MJ

Cómo te hago saber


Como te hago saber que la muerte es parte de la vida
Que de hecho la vida termina con la muerte
Que la suerte no existe
Que solo existen las elecciones
Que las elecciones son producto de nuestros estímulos
Que nuestros estímulos son provocados por nuestras pasiones
Que los corazones son solo órganos que bombean la sangre
Que se siente con el cuerpo y la mente
Que el amor y nuestros sentimientos están en nuestra cabeza
Que la pereza no es buena
Que a veces es bueno nadar contracorriente
Que la vida es un torrente de ilusiones
Que hay razones que son mentiras
Que las mentiras solo dañan tu vida
Que es mejor la verdad aunque sea cruel
Que es prudente a veces callar un poco
Que nadie está loco en la vida
Que tan solo hay personas diferentes
Que señalar es perjudicial
Que es mejor ser el fiscal de tu propia vida
Que la vida también tiene decepciones
Que los corazones no se rompen
Que solo se estremecen, se sacuden, se agitan y se endurecen con el tiempo
Que el tiempo no cura heridas
Que solo las entierra y las olvida
Que olvidar es hablar literalmente
Que la mente y la memoria no se apagan solo con la muerte
Como te hago saber
Que en la vida las personas van y vienen
Que hay algunas que se detienen
Que hay otras que solo pasan de lejos
Que los celos son a veces absurdos
Que el tiempo es un tesoro
Que se va y nunca regresa
Que hay momentos buenos y malos
Que hay relaciones que son difíciles
Que lo más difícil de una relación es mantenerla

Que el amor distrae y confunde
Que cuando llegas a sentir esa explosión en tu cuerpo es refrescante

Que hay bastantes cosas por descubrir
Que escribir es lo mejor que existe
Que hay amores que persisten durante toda tu vida en tu cabeza
Que hay placeres por los que se pierde la razón
Que los placeres a veces son buenos
Que son malos cuando se exceden
Que la vida es una caja de sueños
Que hay sueños que nunca se cumplen
Que con fe se cree hasta en lo imposible
Que es terrible perder las esperanzas
Que las esperanzas son la fuente de tu empeño
Que con empeño se llega muy lejos
Que llegar bastante lejos es muy bonito
Que lo bonito dura poco
Que lo poco a veces es bastante cuando poco necesitas
Como te hago saber
Que Dios está en todas partes
Que es tu fuente esperanza, tu pilar, tu refugio
Como te hago saber que la vida sigue adelante
Que los años pasan, el tiempo se va
Que todos envejecemos
Como te hago saber que lo más importante es encontrarte a vos mismo
Que si no te buscas no te enconarás
Que solo con encontrarte te volvéis seguro
Que solo siendo seguro es que maduras
Que madurar no significa cambiar de personalidad
Que tu personalidad te define
Que definirse es encontrarse
Que es bello encontrarse
Que encontrarse es sentir
Que sentir es estar vivo
Como te hago saber tantas otras cosas más ¡!!!

Mario Benedetti

Marcelo y Rocio Parte II

Cansado, abrumado y arrebatado por la ira, él coge una luminosa arma del piso, y levantándola con fuerza mucho más de lo que el filo y la plata ameritaban, fue en contra de ella, hundiéndola con fuerza en el cuerpo desnudo de rocío, una y otra vez y cada vez con más horror, pánico y satisfacción. De pronto, repentino como un calor orgásmico, Marcelo deja caer el arma sobre las hojas humedas, a un costado de Rocío en su lecho de muerte.

Marcelo, en el profundo eco del silencio con sus ojos cerrados, sus manos temblorosas, y su cuerpo adrenalínico de dolor. Cae sentado sobre la piedra que estaba junto a la agonizante Rocío. Sin emoción la observa, se detiene el tiempo y todo se transforma. Marcelo entrando en el mundo tiniebloso y abrumador de las dudas y el temor… continua mirando a Rocío, tubo miedo de haberle quitado la vida, en su reacción no racionalizo su hecho. Una lágrima naciente por el rincón del ojo de ella advertían la presencia de su alma.

Cabizbajo y con las manos sobre sus rodillas, desde la roca seguía observando a Rocío, su lágrima la empapó y la envolvió en el solitario mundo de lo in entendible, en el mundo del silencio, del sueño profundo, el dolor de las heridas superaban a cualquier dolor vivido por lo que se convertían todos en un sola cosa, un grito en el alma.

Confundido por sus actos Marcelo decide hablarle y con sus ojos en otras tierras con su alma queriendo arrancar, susurra pero en tono determinante… ME OBLIGASTE, fue tu culpa, no me dejaste opción… porqué me hiciste esto?, porque me mataste?. Enloquecido y extraviado decide arrancar, dejando a roció en total abandono y muriendo. Corre, Marcelo, corre y mientras se arranca el viento suspira en su oído palabras y si él pone atención logra distinguir, lo que algún día fue lo mas bello de su vida, cuando la conoció y relatado con palabras que el ya conocía.

“Las miradas se cruzaron, llenando de calidez la distancia entre él y ella. Espontáneamente, sin buscar lo suyo... comenzó un ameno dialogo. No queda claro en esta historia si cada palabra pronunciada los acercaba más o los hacía reconocerse. Pero es evidente la magnética y dulce atracción suave como el viento, y cálida, tan cálida como una ferviente oración.
Desde esa noche fueron libres de toda presión, INSEPARABLES sería una buena palabra para describir el nivel de afecto que los cubrió. La noche no terminó, no tuvo fin, un café luego otro, las palabras fluían hasta nunca cansarse.

En su locura, Marcelo decide cambiar su pasado, su futuro y claro… su presente. Ocultando sus hechos, detrás de esa oscura mirada confundida que lucha por mirarse transparente, enfrenta su nuevo mundo, él que no es tan nuevo ya había estado allí antes, lo creyó parte de su juventud, pero evidentemente el niño aun vivía dentro de él. La adictiva noche con sus cosas, lo atrapan más y más, el alcohol es su mejor arma, los besos ajenos su esperanza y su ataud. De momentos la libertad la siente crecer en su cuerpo… vivo lo que quiero vivir! Es su lema.

Ambos de una forma poco convencional, se dejaron llevar por esa sensación, imposible de describir con palabras, de que lo que sentían simplemente ERA y tenía que ser. Contra la lógica y todos los pronósticos, dejaron a sus corazones hacer lo suyo y seguir día a día, hora a hora – lo digo sin temor a exagerar – acercándose y compenetrándose más y más.

Fuera con la excusa de una película sin ningún tipo de galardones o para compartir sus gustos y pasiones musicales o sencillamente para conversar y conversar, así como sólo ellos podían hacerlo; se vieron y se volvieron a ver, hasta que sus barreras fueron poco a poco cediendo, tal como la roca cede ante la erosión del mar, pero en lugar de demorarse miles de años, lo suyo fue sólo en unos pocos días.


Marcelo, lo sabía siempre lo supo….puede seguir culpando a Rocío…pero él lo sabe.


Rocío, por otra parte se batía entre la vida y la muerte su cuerpo agónico no responde más su alma no sabe que hacer, si despegar o quedarse y en el frío de la noche comienza a navegar por el viento y a recordar sus propias palabras:

No sé si hay alguien que administre la felicidad o las bendiciones que recibimos, pero me queda claro que así es como me siento... bendecida. No pensé que existías realmente, me siento inmersa en el cariño que mi ser mujer necesita. Tus manos me llenan de afecto, tu boca respira amor, tu corazón es grande tan grande que traspasa tu cuerpo y el mío... tocas mi alma suavemente con cada uno de tus abrazos sinceros...me traes paz, me siento segura y protegida. A tu lado la palabra felicidad se hace real, palpable como una manzana roja y dulce... Te pensé tantas veces en mi vida, te dibuje con el pincel de las emociones en mi mente y hoy te miro y te miro... casi como si mi mirara mi propia obra... Gracias por tu amor y por aceptarme tal como soy.

Y como tu dices siempre.... espero que dure muchos años.... (no dejes de caer)


La fuerza de su amor era mayor al arrebato de Marcelo y aunque su cuerpo yacía envenenado por el dolor, en su alma la sobrecogía la humildad, jamás haría algo así a quien amo, ni aún ahora… repetía una y otra vez. Con el ojo de la memoria viajaba en busca de respuestas, culpándose por cada error, asumiendo y resucitando sus actos que tanto la hacían temblar.
De alguna forma hasta justificaba a Marcelo, pero esta justificación nacía en el amor, no en la razón.
Sólo necesitaba una cosa, que él volviera por ella. Nadie mas en el mundo sabía de su padecimiento, gritaba desde su alma su nombre a los cuatro vientos, buscaba a su alrededor hasta donde su cordón de plata le permitía deambular, no estaba…

Cuándo empezó el romance? Cuándo se hizo evidente la magia que había entre ellos? Quizás fue en aquel bar o quizás fue en una piedra feliz o a lo mejor fue al calor de las brazas y de la conversación de aquella tarde de campo, vino, fotografías y butifarras… creo no equivocarme al decir que fue un poco en cada una de esas ocasiones, algo así como una puesta de sol que durara varios días, así como un segundo que durara una semana y al pasar ese segundo mágico se encontraron. Elías y Rocío… ellos, Elías y Rocío.

En la soledad de la noche, Ella comenzó a sentir cosas diferentes, el miedo a que un animal la devore, a las ratas del campo, aves gusanos y mirando que su cuerpo esta ya casi sin vida, quiso ahondar en sus culpas, comprendió que el miedo debía controlarlo, que en el fondo todos estamos solos, que antes de entregar a otros debe entregarse a si misma, que la humildad no vale si no la respetan, que el amor no se compra, no se vende ni se retiene a la fuerza, que las personas cuando no están preparadas para amar, simplemente no lo están, que la vida tiene procesos, que el egoísmo no es buena compañía, que el mundo privado individual es tan importante como el que comparto, que amar a alguien es mas que simplemente amarlo a él, es respetar, es enriquecerse mutuamente, es tolerar, es poder ser uno mismo pero en compañía, que es terrible vivir con miedo, que sentir es una bendición, que amar es estar vivo, que aceptar el amor es un gesto de vida, que el que no ama… no está, que el que no ama…no está, que el que no ama… no esta.

Grita al cielo sus culpas, su alma ruega al cielo que él algún día él reconozca las suyas y deje de culparme. Mi pecado es amar…
Mi pecado es querer conservar lo que no quiere estar, mi pecado es no saber aceptar, mi pecado es enviarte palabras a través del viento sin comprender que tu buscas otros aires.

Una luz en la oscuridad pronuncia calidamente el nombre de Rocío “regresa, no te vallas” la dulzura de su acogedor tono la regresa a su cuerpo frío. Un suspiro la hace abrir sus ojos y en medio de una mirada que no conocía, se pregunta…. Donde quedaron esas palabras, dulces hermosas, esos momentos sagrados, esa ilusión maravillosa que nos hacía vibrar, éramos inseparables…no sé si he muerto o sigo viva, solo sé que estoy si ti.

MJ