
Imagino que todos pecamos de egoístas, pero la diferencia radica principalmente en cuan egoísta puedo llegar a ser.
Mi amigo, mi pepe, me enseño una lección. Fidelidad, amor, humildad, tranquilidad, suavidad, sinceridad a toda prueba, me enseño de que se trata entregar. Puede sonar ridículo para quien lea esto, pero definitivamente causó impacto en mi vida el hecho de que un Perro me demostrara tanto afecto a cambio de nada, no importa cuan egoísta yo haya sido con èl, Pepe siempre fiel, queriéndome, cuidándome, acompañándome en mis tardes de domingo y en los lunes de trote, en el silencio de la pintura, en la melancolía de la tarde, en la caminata en medio de la lluvia, en las tardes de película, en los paseos familiares. Un ángel caído del cielo… aprendí de ti amigo Pepe. Te voy a extrañar siempre.