April 17, 2007

Legado

Una llamada perdida en mi teléfono me anunciaba que algo había pasado. Al llamar, un alo un tanto neurótico y preocupado me llevaba a la certeza de que mi sensación era verdadera. El Tío Valentín había muerto, el obituario del Mercurio así lo anunciaba. Era solo un nombre para muchos, o tal vez para casi todos, ya que no he sabido de nadie que compre el diario para enterarse de quien murió hoy. Solo su familia y amigos podrían interesarse.

Mis pasos, rápidamente me condujeron al cementerio general en donde sus restos serían sepultados en solo unos momentos mas. Yo no fui tan cercana a él o tal vez si, el hecho es que es una figura familiar, y muy importante para mi padre.

Al llegar al lugar en donde el descansaría en paz, una multitud de personas, todos de negro. Un cura extraño dictaba un sermón, un cantante con su guitarra brindando las ultimas notas en su honor... viejo mi querido viejo.

El soleado día de otoño, con sus hojas por do quier, los tremendos árboles antiguos... tan antiguos como Santiago, las calles grises que caracterizan esa tierra santa. Mi suspiro por él y por su vida, por su familia, por su partida.

Al terminar el sepelio, la familia completa saludándose unos a otros, curiosamente con alegría por la oportunidad de volver a encontrarse aunque la situación no fuese la optima, rostros que se reflejaban unos a otros casi como espejo, la certeza de llevar la misma sangre. De pronto, un viento sonante muy fuerte, bajaba de por entre los altos árboles, pasó por entre todos nosotros como uniendo las vidas como si un mágico velo nos cubriera. Era él supongo y en su despedida su legado.... Las familias deben estar unidas.

Que descanses en Paz Tío Valentín!!