June 10, 2010


Elizabeth emperatriz de Cádiz, mujer en todo su esplendor, creada por mano de los dioses y moldeada a la mano del mundo, mezcla entre lo maldito y lo divino, entre lo profano y lo sagrado. Victima de sequedad de alma, de sed de sentir, anhelo de llorar y de silencio interior. Su alma dejo de expresar, sus ojos dejaron de emocionarse y de pronto sintió que su vida se convertía en una mentira, llevándola quien sabe dónde, pero con el claro entendimiento de que ella era la fuerza… ya nunca más sería una lagrima. Pero la vida es extraña y parece no conformarse con nada, vacila entre la luz y la sombra, en temporadas que parecen inertes, pero no nos damos cuenta cuando todo ha pasado y el pasado se disfraza de futuro y el futuro de pasado. La luz de pronto se volvió sombra y la sombra se hizo luz, se hizo hilo conductor.
En este tétrico fin de mundo…. Ella decide emprender el viaje hacia el infinito, hacia el pasado o tal vez al futuro. Parece ser que en cualquier punto encontrara alguna parte de ella, tiene la intención de incorporarla, absolverla, casi como información reservada y privilegiada, se trata de nacer nuevamente, de alguna forma aunque eso signifique buscar emociones y encontrarse con quien ha muerto en su interior.

Tomó su caballo y emprendió camino rumbo al Sur. Corriendo en su caballo negro, llamado mentiroso. El viento elevó su sombrero, libero su larga cabellera que mantenía escondida, la luna iluminaba su rostro al igual que a la ruta del mar y la arena húmeda. Grita el nombre de su caballo en su excitada sed de liberación…. De pronto frena las riendas y mira hacia atrás, las huellas bien marcadas por kilómetros y kilómetros…. Basilla por un instante, ve la soledad a su alrededor y se cuestiona la gravedad del asunto… hacia donde voy? Se pregunta. Que es lo que debo buscar… y comprendió que al menos en ese instante de carrera se contactó con ella misma, sintió que no hay lugar en el espacio ni en la tierra en el que ella pueda abandonar esa sensación… este corazón apretado. Dio la vuelta y casi como a ritmo de piano retornó al comienzo del camino desprendiendo suavemente cada prenda de ropa que vestía… el aire y el frio gobernaban cada vez más su ser, enfriando sus lagrimas que sigilosamente se perdían en medio de viento. Y así… solo así y nada mas así… continuo su regreso y su nuevo intento fallido de olvidarlo, pero al menos estaba sintiendo.

1 comment:

  1. tanta cosa linda que escribe...
    besitos..

    tu admirador secreto.

    =O

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